Harry Potter y los ausentes

Ana Elda se fue a Vallarta con Philip Roth. Ana Rosa se vio atrapada en un embotellamiento de trabajo que le impidió llegar. Y el misterio rodea la ausencia de Isabel, Teresa y Roberto (¿andarían ya surtiéndose de las viandas que despacharemos en el festejo inminente porque la espera de Matías ya está llegando a su fin?). De modo que este jueves, en la Joseluisa, los extrañamos. Pero igual agarramos una cháchara de lo más sabrosa, que fue desde el asombro por los malabares de Cabrera Infante a las diferencias que hay entre persuasión, convencimiento y seducción. (Maribel hasta se olvidó de avisarnos a tiempo que llevaba un ensayo —tan prendidos estábamos—, por lo que nos lo guardará para la semana siguiente).
Alrededor de las seis, la librería fue llenándose de harrypottermaníacos que acudieron a hacerse de su ejemplar, mientras que en la Gonvill de plano convirtieron medio local en un escenario de lo más simpático, al modo de Hogwarts, donde un mago hacía trucos (y el estelar fue la aparición del mentado libro: ¡ovación!). Hay que ver cómo el "chamaco cuatro ojos y medio traumado" (la descripción, exactísima, es de Paco Navarrete) alborota a la multitud.

| 1 comentarios »

1 comentarios

  1. MARY-BEL // 1:36 p. m.  

    Me tocó ver a los Harrymaniacos, pero la verdad se me hacen chistosos y a la vez se me hace una forma de reunión rara pero sociable.

    En fin, espero que todos puedan ir mañana.

    Saludos